21/04/2016
Sr pasajero Diego Bournot. He leido su carta a un taxista. No le escribo para negarle los echos que usted narra en su carta, solo quiero dejarle en claro que no representa a todos los taxistas, ni siquiera a la mayoría. Hay otra gran porción de tacheros que no solo no hacemos ninguna de las cosas descriptas por usted, sino que también hacemos cosas como las siguientes: Llevamos pasajeros sin cobrarles, por que acaban de sufrir un robo (el actual presidente, cuando fue secuestrado en los 90, pudo volver a su casa en taxi, tras haber sido liberado), o tienen una emergencia de salud, devolvemos celulares y otras pertenencias (en la medida de poder encontrar a sus propietarios), damos indicaciones a varias personas por día sobre cómo llegar a algún lugar, entre un montón de otras cosas.
Pensar que una empresa como Uber, que lo primero que hace es violar las leyes vigentes , va a venir a solucionar los problemas que usted menciona, es un error. El control del estado es fundamental en esta actividad. En estos días la justicia está intentando notificar a la empresa que está fuera de la ley, pero no puede dar con persona alguna (ni física ni jurídica), por lo que me pregunto a quién le van a reclamar los usuarios en caso de tener algún inconveniente. No se olvide, que los conductores de uber, pertenecen a la misma sociedad que los choferes de taxis, no los traen de Finlandia.
Quiero hacerle notar también que Uber es una empresa valuada en miles de millones de dólares, que ingresa ilegalmente al país reclamando que se modifiquen las leyes para poder operar. No sé a usted, pero a mi me parece una clara violación de la soberanía nacional.
Estoy seguro que este es un momento ideal para replantearnos algunas cosas, y proponer cosas nuevas. Desde mi perspectiva, lo ideal es una aplicación nacional, que permita pedir, calificar, registrar y monitorear a los taxis de nuestro país, no solo los de la Ciudad de Buenos Aires. Darles a las empresas de radio taxi, la posibilidad de co-administrar la aplicación, el uso de cuentas corrientes y tarjetas de crédito. Darle al pasajero la posibilidad de registrar su viaje iniciado en la calle, a través de escanear el código qr que todo taxi posee., entre otras cosas que podemos debatir.
Para cerrar, me permito sugerirle, si es que usted persigue el bien común, replantee su forma de expresarse, que puede despertar, tanto en apoyo como en contra, reacciones que van a desenfocar el punto principal, que es sin lugar a dudas, un mejor servicio de transporte público.