09/05/2024
¡Créditos a su autor!
Esto es una realidad que existe. El no ver no te da licencia para tocar. Vamos a desmentir algunos bulos sobre la ceguera y esos seres de luz que son las personas ciegas:
1. Nunca, nunca, nunca tocamos la cara a nadie. Eso que se ve en las películas es mentira. Solo en casos muy cercanos tocamos a la otra persona, una madre, un padre, un hermano, un hijo. Pero una persona recién conocida jamás.
2. La técnica guía para que se coja una persona ciega de otra implica cogerse del codo (o tomar del codo) o del hombro de una forma suave. Jamás de ninguna otra parte del cuerpo.
3. Nunca, nunca, nunca decimos que tenemos que tocar tu cuerpo para saber como eres. Así que si alguien te lo dice lo mandas a pastar.
4. Las personas ciegas no somos murciélagos ni oímos mejor que nadie. Simplemente utilizamos el oído para obtener información que para ti te llegaría a través de los ojos. Eso de que tenemos un gran oído como si fuéramos Mozart es un bulo.
5. Las personas ciegas no vamos palmoteando las mesas para saber lo que hay en ellas, solemos utilizar formas muy sutiles para tocar. Ah, y también solemos preguntar “qué hay en la mesa”. No hacemos piruetas ni cosas raras.
6. No somos iguales todas las personas ciegas. A ver que lo repito. No somos iguales todas las personas ciegas. A unas se les puede dar genial cocinar y a otras no. Unas pueden tener buena movilidad en la calle y otras no. Así que no uses el mismo juicio para todas.
7. No se nos saca a la calle o a pasear. Somos personas y no perrillos que tenemos que salir a hacer nuestras necesidades en la acera. Somos personas a las que nos acompañan a la calle. Llevar, o sacar no, acompañar si……
8. No podemos hacer todo igual que las personas que ven. Bien porque no podemos físicamente o porque necesitamos más tiempo para hacer la misma cosa. Y no pasa nada. Es parte de la vida. Aceptarse y avanzar. El que te dice que una persona ciega ha buceado sola te miente…
9. No nos casamos entre nosotros exclusivamente. Hay parejas de personas ciegas ambas o no. Así que esto es al gusto del consumidor. Y nadie está con una persona que vea para que le limpie los mocos o le haga de comer. Somos casi autónomos. Y ojo que pongo la palabra “casi”.
10. Por ser una persona ciega no tenemos más beneficios, ni vivimos mejor. Más bien todo lo contrario. Como dice un conocido mío, “ser ciego ni es cómodo ni es barato”.
11. Los perros guía no son nuestros ojos, son un auxiliar de movilidad. Son preciosos y muy adorables, pero no son un taxi o un Uber al que te subes y te lleva de puerta a puerta. Si va guiando no lo toques aunque lo veas muy mono. Puedes provocar un accidente.
11. Las personas ciegas tenemos limitadas nuestras posibilidades de trabajo. No podemos trabajar de lo que queramos por lo que nuestras opciones laborales se limitan muchísimo.
12. Si nos ves en la calle no nos sigas al lado casi soplando en el cogote. Eso nos genera inseguridad y miedo. Es como si apagas la luz y derrepente escuchas a alguien respirar cerca de ti. No sabemos quien c**o eres por tu voz.
13. No nos digas estupideces como que vemos con el corazón, con los ojos del alma, que Dios nos tiene algo bueno reservado ni cosas así. La ceguera como cualquier otra discapacidad es una gran faena. Así que tratanos con normalidad y hay ciegos de todo tipo, color y pelaje.
14. Lo que llevamos en la mano, salvo que tenga cuatro patas y cola, se llama bastón. Ni varita, ni palito, ni varilla, ni cosas así. Simplemente bastón...