03/29/2024
UNA REFLEXIÓN PARA LA SEMANA SANTA
La Semana Santa entera debe ser vista como un combate.
Pero es un combate entre dos guerreros que no responden en el mismo nivel.
Cristo no responde al odio con odio.
Cristo no responde a la violencia con violencia.
Cristo no responde al insulto con insultos.
Él responde con amor, oración y bendiciendo
Esta estrategia de Cristo no se la imaginaba nadie; ni siquiera el demonio.
Su estrategia no la entendían los romanos, ni los judíos, ni sus discípulos ni siquiera el demonio.
Esto es lo que rebasa: el exceso de amor, el exceso de misericordia, el exceso de sacrificio, el exceso de obediencia.
Mientras el demonio subía el volumen de la crueldad, Cristo subía el volumen del amor y el volumen de la oración.
El demonio iba detrás del corazón de Cristo para torcerlo de la voluntad de Dios y llenarlo de odio.
Su propósito era arrancar el corazón de Cristo.
El resultado y la conclusión fue la derrota absoluta del demonio.
Logró destrozar el cuerpo de Cristo y sumergir aquella alma en la más absoluta tristeza pero no logró llenar su corazón de odio.
La cruz es la victoria.
Si entendiste eso, entendiste todo.
😉✅👍🏻😍